¿A donde iba con tanta prisa?

No sé en qué momento empecé a tener tanta prisa, a vivir pensando cuál sería el próximo paso… Empecé el último año de high school (o bachiller) con ansias de terminar y empezar la universidad, porque ahí empezaría otro estilo de vida y realmente iba a disfrutar. Empecé la universidad, la Universidad de Puerto Rico, (recinto de río piedras), pero esto iba muy lento para mí. Yo quería coger más clases por semestre y la disponibilidad no se adaptaba a mi prisa. Así que me fui a una universidad privada donde podía ir “más rápido“.

Semestre tras semestre tenía unas ganas locas de terminar porque cuando llegara el verano era cuando iba a disfrutar. Pero llegaba el verano y entre una cosa y otra me veía planificando el próximo semestre o cogiendo clases para adelantar! 😱Planificando mi estrategia para terminar el bachillerato ( licenciatura), porque cuando terminara iba a conseguir el trabajo que quería y ahí entonces iba a disfrutar de la vida y de todo. Terminé de trabajar y tenía prisa por tener una relación. Entre tanto estudio, libro y trabajo no había tenido tiempo de conocer realmente a nadie. Y claro, con 24 años ya todos saben que sete está haciendo tarde para empezar una familia 🙄 esto me llevó de tomar decisiones malas a tomar decisiones malísimas. Pero bueno, pensaba, ahora cuando me quede soltera entonces empezaré a disfrutar.

Luego llegó Madrid, claro cuando me vaya a Madrid voy a hacer un master y conseguiré un trabajo mejor todavía. Llegó Madrid, llegó el master y llegó el trabajo. Pero yo quería viajar, y quería hacer cosas. ¡Estaba tan acostumbrada a vivir dos pasos adelante que se me había olvidado lo que era vivir en el presente! Y llegó Mateo y con la bendición más grande ha llegado el periodo más largo de prueba de mi paciencia y de mucha incertidumbre. Un periodo de 9 meses y contando donde no puedo hacer planes. No puedo planificar nada, porque no tengo ni idea de qué va a pasar. No sé cuando, cómo o donde tendré que empezar de nuevo; O no.
Por primera vez,en no sé cuánto tiempo, no sé cuál es mi próximo paso. Y sabes que? “It’s okay!”.

No sé si soy la única a la que le ha pasado esto. Pero, ahora que veo todo desde mi “pausa obligatoria”, me pregunto: ¿Por qué tanta prisa? ¿Sería que competía contra alguien o algo? Pero quién o qué? ¿Contra mi misma? ¿Contra la idea de mí que había hecho en mi cabeza? ¿ En qué momento dejo de vivir y empiezo a planificar?

A mis recién cumplidos 31 solo puedo dar fe de que los recuerdos que más tengo presentes son los que más felices (o triste) me han hecho sentir.
Que al final el tiempo pasa y rápido podemos acumular metas cumplidas y podemos acumular bienes materiales. Pero si no acumulamos memorias, vivencias, realmente estamos andando por la vida como zombies. Programados para ser “exitosos”, para ser el que más viajó, el de mejor casa y mejor profesión.
Por eso decidí redefinir mi definición de éxito. Así que aquí va…. Éxito es poder compartir con mi familia, éxito es hacer reír a carcajadas a Mateo. Éxito es hablar con mis amigas de toda la vida después de meses y que la conversación se siente como si la empezamos ayer. Éxito es mirarme al espejo y sentirme bien, sentirme yo, sentirme feliz. Éxito es poder utilizar este tiempo para disfrutar el café de la mañana sin saber que depara el día. Éxito es aprender a estar feliz. Éxito es aprender a vivir.

Baja el ritmo, respira, cierra los ojos. Ama, siente, habla bajito, pero bajito de verdad, que casi parezca un susurro, de esos que te ponen la piel de gallina. Esos que cambiamos por gritos porque en algún momento alguien nos enseñó que eran más eficientes. Detente, pero detente de verdad. Siente lo que sientes en este momento, es único. No volverás a tenerlo. Es tuyo. Es tu momento. No es para más nadie, solo para ti. “Uff estoy siendo egoísta”. No. Detente y vuelve a empezar. No estás siendo egoísta. Es que te enseñaron que amarte a ti mismo está mal.
Despréndete, no midas tu éxito con los estándares de otro. Eso es libertad. Disfruta. Y si en algún momento dudas de tu dirección, antes de seguir corriendo, detente y pregúntate a ti mismo: ” ¿A donde coño voy con tanta prisa“?

-La Señorita Prym ❤

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